El problema o la problemática de la libertad se han vuelto un tema de crucial trascendencia para un espíritu que nace fundido en este precepto, moldeado por lo que se ha denominado modernidad. El rompimiento, el desapego a las viejas estructuras medievales, tradicionales, comunitarias, y a la vez rígidas, han llevado a este nuevo prototipo de hombre a una búsqueda de un nuevo referente externo que le permita explicar su existencia, que atenúe su sentimiento de soledad en el mundo que le provoco romper con los lazos estamentales rígidos del medioevo.
El “transito”, sin embargo, en algunos casos se ha vuelto interminable, con largas y dolorosas esperas, “iluminismos” que no han llegado a fundirse en este nuevo espíritu universal de la humanidad, y que solo han provocado grandes tragedias colectivas e individuales, que se retuercen de odios y sollozos lamentos de un progreso que se evidencia mas vertical que horizontal.
El problema de la modernidad, y en especial de la libertad, podría tratarse de modo general para todo el mundo y universo occidental, engrosando las listas interminables de estudios a ese respecto. Sin embargo, en lo que respecta a la realidad de nuestro país, estos estudios, en referente a la libertad, como proceso histórico de búsqueda de ésta, son bastantes escasos. Mas bien el mundo de la sociología, filosofía y la estética han desempolvado y desenterrado esos gritos de libertad ocultados por décadas por el tradicionalismo político e histórico de las clases dominantes, reduciendo estos procesos de colectivización de la memoria a simples monumentos (o monumentalizaciones) en donde se recoge esa parte de la Historia como legado patriótico, universal, y no contestatario, clasista y rebelde.
De esta forma, se pretende establecer cual ha sido el camino que ha llevado al sujeto “moderno” en Chile, a transformarse en un consumidor compulsivo, despreciando su realidad política y entregando su libertad de autodeterminación por una libertad de consumo que ha llevado a este sujeto moderno a transformarse en la máxima expresión del individualismo, que, lamentablemente, ha provocado este proceso modernizador en Occidente, con sus respectivas diferencias espaciales.
Además, remover un poco este proceso que acompaña al sujeto, esa denominada “Transición a la democracia”, que se supone es un periodo determinado en que se debían a volver a consolidarse los derechos y situaciones corrompidas, exterminadas, reprimidas y expulsadas por parte de la Dictadura de los militares y Pinochet, entre 1973 y 1990.
Sin embargo, es posible determinar este periodo de transición, mas que como tal, y por lo que se vive en la actualidad, como un transito de suspenso indefinido, de consolidación de ciertos modelos y practicas generalizadas tanto por los militares como por la Concertación. Ésta no solo consolido el modelo dictatorial, sino que lo hizo suyo como bandera de lucha, de estabilidad y de gobernabilidad, que siempre han necesitado las clases políticas en Chile para legitimizar su dominio vertical y autoritario.
Quizás este modelo de autoridad este mas arraigado en el imaginario nacional que lo que nosotros pensamos. En ese sentido, los aportes de José Bengoa acerca del lazo con el mundo rural que caracteriza al compatriota, esto en lo referente al modelo autoritario impuesto en un primer momento por el patrón, sin derecho a ningún contrapeso, ni siquiera legal. El sometimiento, lamentablemente, ¿parece estar en los genes de la “raza” chilena, o más bien es una maquinación que domestique a los individuos disconformes con una realidad que consideran razonablemente cambiante? Lo cierto es que, como señala Bengoa, el Chile urbano, modernizado, y quizás moderno, no ha roto sus lazos de ruralidad-brutalidad bárbara, de machismo y de una concepción de la realidad autoritaria y represiva, tan presentes en nuestras tradiciones republicanas.
viernes, 5 de octubre de 2007
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6 comentarios:
Puede ser que ls viejas estructuras no sean las medievales o estamentales, sino que ya la "promesa" moderna, iluminada, ha sucumbido ante la perdidad de los matarelatos, de la ideologia y de su "consecuente consecuencia" como tambien por el desarrollo indeterminado del capitalismo industrial a traves de Occidente (o tal vez el mundo...)
aunque se diga y rediga que hoy el hombre, en este tiempo, y en shile, está mas individualista que nunca, no dejaremos de ser individualistas (en un sentido sideralmente (onofre) mas elevado)y no me refiero con: no dejaremos, a los shilenos, sino, a nosostros, quien quiera lea sabrá, kjhbvuyfvghj fñspodsslñkmfi, si con precaucion se kdfiuosdfoiñmn.
el individualismo es una virtud, en la medida en que se hace consciente de que irremediablemente todo recae en el individuo, a la POSTRE, y de que el trabajo primero es el propio conocimiento y estudio. para luego (onofre) girarse hacia la masa, o al mismo tiempo tiempo. puede ser, tambien, reciproco, pero no, somos afines a la fuerza de la conciencia. ni misticos ni materialistas. el hombre hoy, aunque se considere egoista, no hace nada, a lo largo de su vida, por su EGO, pues este está tan prostituido que ya perdio conocimiento de su propia creatividad. asi, se vende el EGO a la libertad, o, hoy, al consumo y al fetichismo.
por otra parte, sí, la sumision esta en la sangre de los chilenos, pero nosostros somos sangre fresca. aunque con mucho que colar. chch wena memo,
sabi que, me gusta como escribes, teni caleta de sentido crítico y ocupai bien las palabras, ojala poder explayarme asi...asi que Bengoa die eso que dijste en la clase, igual esa comparacion de peon- patron, con las formas de trato que tiene nuestra sociedad me llamo caleta la atencion
bacanpo chao..
Libertad, sujeto, modernidad, alienación, posmodernidad. Puros conceptos, puras palbras, puro texto ¿Dónde quedó la realidad? ¿Dónde está la persona, los olores, los sabores, el riesgo, las contradicciones, el dolor, la magia de lo incierto?. Hemos permutado lo real por lo discursivo, hemos cambiado la realidad por los conceptos, hemos destruido la vida con los textos, los libros. ya no hay sabores, han sido superados por las ideas; ya no hay contradicciones, han sido superadas por la lógica, ya no hay presente, ha sido superado por el futuro; ya no hay modernidad, ha sido superada por la posmodernidad; ya no hay personas, han sido superadas por las categorías, ya no hay contacto, ha sido superado por el intercambio mercantil; ya no hay deseo, ha sido superado por la expectativa.
¿quién queda? ¿qué queda de nsotros? ¿qué queda de realidad?
Intentemos al menos compadecernos.
Mario Fabregat, un difunto mas de la realidad.
Como seremos de contradictorios que usamos, desarrollamos, protegemos y apoyamos los medios y canales inventados y creados por la tecnología que decimos combatir. Esta tecnología nació a la sombra del árbol del mercado, del capitalismo. Pero, no, ¡horror!. todo lo que huela a la "c" de capital es pestilente, pero en el discurso. en la práctica la "c", la "a", la "p", la "i", la "t", nuevamente la "a", la "l", nuevamente la "i", la "s", la "m" y la "o" son letras que asociamos, combinamos, reproducimos, digitamos para que finalmente se conviertan en la palabra que atacamos. es que estamos tan huérfanos de enemigos que volvemos al de siempre. Ese no falla, ese enemigo eterno hijo del demonio, pero es nuestro demonio, el que nos constituye. Sin mercado, sin capital, sin empresa, sin burguesía, no habría blogs, web, etc., etc., etc. Sigamos usando la tecnología que nos condiciona y nos determina, sigamos disparando las armas que nos presta el mercado.
basta de hipocresía, al menos seamos honestos, reconoscamos nuestra dependencia, nuestra pequeñez, nuestra inconsistencia. Seamos verdaderos, matemos la mentira, iniciemos el cambio desde la aceptación de nuestras dependencias. ¡Y sí!, si nos gusta el mercado, gritemos desde lo alto, sin miedo, sin verguenza. No disfrutemos de él sólo cuando sabemos que no nos miran.
El mismo inconsecuente de siempre, al menos sean valientes y digan algo, descalifiquen, dejen de ver TV, Los Simpson tampocos son nuestros, no los hace más inteligentes. tampoco el vestirse de negro, rojo o color caca, todo es pura copia, puro calcvo, nada de creación.
Adios mierdas.
Nietzsche
Ese es nuestro guia... mierda...
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